Sweat-free measure passes without breaking a sweat

(español abajo)

September 6, 2007 El Hispanic News


By Richard Jones, El Hispanic News Writer

Portland, OR — The city council session produced some drama, but it did not come from waiting for the vote. All three Portland city commissioners. wearing "Make Portland Sweatshop Free" stickers, were clearly committed to the proposal.

The drama came from the testimony of the witnesses, especially those who had firsthand experience working in sweatshops.

Many in the audience wore white "Make Your City Sweatfree" T-shirts and virtually all wore "Sweatshop Free" stickers.

A fully packed council chamber listened raptly as Chie Abad described her six years working in a Saipan garment sweatshop.

Abad told of working 14 hour days, seven days a week with no overtime pay. She described working conditions as horrible, with inadequate sanitary conditions. Pregnant women, she said, were summarily fired.

Due to Saipan's status as a U.S. protectorate, clothing produced there can be labeled as "Made in the U.S.A." This, Abad said, misleads many American consumers.

Saipan, an island in the Mariannas chain, has many clothing factories, mostly owned by firms in the U.S., South Korea, and the People's Republic of China. Abad worked for the Korean owned Sako Corporation which produces clothing for U.S. firms such as Gap. Saipan's garment factories recruit workers from China, Bangladesh, the Philippines, and other low-income countries.

Abad, now a U.S. citizen, works as a policy analyst for Global Exchange. This organization describes its goals as "promoting social, economic and environmental justice around the world."

The commissioners voted to create a study committee to draft a sweat-free ordinance for Portland. The ordinance will apply to Portland's purchases of uniforms and other garments. The drafting committee will contain no representatives from firms who sell clothing to the city, but some may sit in on the final supervisory board.

Maine, New Jersey, and a number of cities have already enacted sweat-free ordinances. Cities such as San Francisco and Madison and Milwaukee, Wisc., were early entries. Since then Los Angeles; Austin, Texas; Providence, R.I.; and others have joined the crusade. If Portland adopts such an ordinance, it will contribute funds to support a team to monitor garment factories.

San Francisco based Valerie Orth told the commissioners, "Sweatshops in the garment industry are the norm, not the exception."

A consortium will create enough purchasing power to have significant influence on clothing manufacturers Orth said. "We can keep a closer eye on what's going on in the factories," she added.

Speaking against maquilas in Los Angeles, Mary Méndez said that most women in these sweatshops work 10 to 12 hours a day for six or seven days a week earning $10 to $12 per day. Many of the women have lung problems because they are exposed to chemicals, said Mendez, Mexico Program Coordinator for Enlace, a group with offices in Portland and Los Angeles.

"I love bargains, but I cannot support bargains if they mean other people suffering," said the Rev. Lynne Smouse López, pastor of the Ainsworth United Church of Christ. She said that sweatshops paying below subsistence wages were the norm in Los Angeles.

Arthur Stamoulis, director of the Oregon Fair Trade Coalition, noted that it is difficult for consumers to know which companies get their clothes from sweatshops.

Elliott Young, a professor of history at Lewis & Clark College, said, "The cost of becoming sweat-free is relatively small. The cost of not being not sweat-free is enormous."

Oregon State Senator Brad Avakian, Representative Brad Witt, and Labor Commissioner Dan Gardner all spoke in favor of the measure.

Commissioners Sam Adams, Randy Leonard, and Erik Sten all voted for the measure. Although absent, Dan Saltzman's aide Shannon Callahan had noted two weeks ago that "Commissioner Saltzman has been generally favorable." Mayor Tom Potter also missed last Wednesday's session.

Following the 3-0 vote, Sten said, "Being diverse and more global is good for Portland, but it has to be done in a [careful] way."

 


6 de septiembre 2007 El Hispanic News

 

La medida sobre no hacer negocios con empresas donde explotan a los trabajadores paso sin una gota de sudor

Richard Jones, Reportero de El Hispanic News

Portland, OR — La sesión del consejo de la cuidad produjo algún drama, pero éste no vino de esperar el voto. Todos los tres comisionados de la cuidad de Portland usando la etiqueta adhesiva "Make Portland Sweatshop Free", estaban claramente comprometidos con la propuesta.

El drama viene de los testimonios de los testigos, especialmente de aquellos que tenían experiencia de primera mano trabajando en empresas donde explotan a los trabajadores. Muchos en la audiencia estaban usando una camiseta blanca con el letrero "Make Your City Sweatfree" y virtualmente todos tenían etiquetas adhesivas con la frase "Sweatshop Free".

La bastante llena cámara del consejo escuchó embelesada a medida que Chie Abad describía sus seis años de trabajo en una empresa explotadora de elaboración de ropa en Saipan. Abad contó de las 14 horas de trabajo al día, siete días a la semana sin pago por tiempo extra. Ella describió las condiciones de trabajo como horribles, con condiciones sanitarias inadecuadas. Las mujeres embarazadas, ella dijo, eran sumariamente despedidas.

Debido al estatus de Saipan como un protectorado de los Estados Unidos, la ropa producida allá puede ser etiquetada como "Hecha en los Estados Unidos". Ésto, dijo Abad, engaña a muchos consumidores americanos.

Saipan, una isla en la cadena de las Islas Marianas, tiene muchas empresas manufactureras de ropa, la mayoría de propiedad de compañías en Estados Unidos, Corea del Sur y la República Popular China. Abad trabajo para una fi rma coreana de propiedad de Sako Corporation la cual produce ropa para firmas de los Estados Unidos tales como Gap.

Las fábricas de ropa de Saipan reclutan trabajadores de China, Bangla Desh, las Filipinas y otros países con bajos ingresos.

Abad, ahora a ciudadana de los Estados Unidos, trabaja como analista de las políticas para Global Exchange. Esta organización describe sus metas como " promover la justicia social, económica y del medio ambiente alrededor del mundo".

Los comisionados votaron para crear un comité de estudio para esbozar una ordenanza sobre no hacer negocios con empresas donde explotan a los trabajadores para Portland. La ordenanza aplicará para la compra de uniformes y otras prendas. El comité no tendrá representantes de fi rmas quienes venden ropa para la cuidad, pero algunos podrían sentarse en el consejo de supervisión final.

Maine, New Jersey, y otro número de ciudades ya han promulgado ordenanzas sobre no hacer negocios con empresas donde explotan a los trabajadores. Ciudades tales como San Francisco y Madison, y Milwaukee en Wisconsin, fueron las primeras en entrar. Desde que Los Angeles; Austin en Texas; y Providence en Rothe Island, lo hicieron, otras se han unido a la cruzada. Si Portland adopta tal ordenanza, contribuirá con fondas para apoyar a un equipo para monitorear las fábricas de ropa. Valerie Orth con base en San Francisco le dijo a los comisionados que, "Las empresas donde explotan a los trabajadores en la industria de la ropa son la norma, no la excepción".

Un consorcio creará sufi ciente poder de compra para tener influencia significativa en los manufactureros de ropa, dijo Orth. "Nosotros podemos mantener una vigilancia más cercana en lo que esta pasando en las empresas", ella adicionó. Hablando en contra de las maquilas en Los Angeles, Mary Méndez dijo que muchas mujeres en estas empresas explotadoras trabajan de 10m a 12 horas por seis o siete días a la semana ganando entre $10 a $12 dólares por día.

Muchas de estas mujeres tienen problemas en los pulmones porque están expuestas a químicos, dijo Méndez, la Coordinadora del Programa de México de Enlace, un grupo con ofi cinas en Portland y Los Angeles.

"A mi me gustan las gangas, pero no puedo soportar las gangas si ellas signifi can el sufrimiento de otras personas", dijo la reverenda Lynne Smouse López, pastora de Ainsworth United Church of Christ. Ella dijo que las empresas explotadoras pagando menos del salario de subsistencia eran la norma en Los Angeles.

Arthur Stamoulis, director de la Coalición de Comercio Justp de Oregon, anotó que es difícil para los consumidores saber que empresas obtienen su ropa de empresas explotadoras.

Elliott Young, un profesor de historia de Lewis & Clark College, dijo, "El costo de hacerse libre de las empresas donde explotan a los trabajadores es relativamente pequeño. El costo de no ser libre de estas empresas es enorme".

El senador del estado de Oregon Brad Avakian, el representante Brad Witt, y el Comisionado de Trabajo Dan Gardner todos hablaron a favor de la medida. Los comisionados Sam Adams, Randy Leonard, y Erik Sten todos votaron por la medida. Aun cuando ausente, la ayudante de Dan Saltzman, Shannon Callahan habia anotado dos semanas antes que "el Comisionado Saltzman ha estado generalmente favorable".

El Alcalde Tom Potter tambien perdió la sesión del miércoles pasado.

Siguiendo la votación de 3 a 0, Sten dijo, "El ser diverso y más global es bueno para Portland, pero esto tiene que ser hecho en cierta forma [cuidadosa]".

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